¿Cuánto se puede ganar con máquinas recreativas en un bar?

Descubre cuánto dinero generan las máquinas recreativas en un bar: futbolines, billares, dardos y máquinas tipo B. Cifras reales, factores que influyen y cómo maximizar la recaudación.

¿Cuánto se puede ganar con máquinas recreativas en un bar?

Una de las primeras preguntas que hace cualquier hostelero cuando le hablan de instalar máquinas recreativas es: ¿cuánto voy a ganar realmente? Es una pregunta lógica, y merece una respuesta honesta. En este artículo te damos cifras orientativas reales, explicamos qué factores determinan la recaudación, cómo funciona el proceso de liquidación y cómo puedes evaluar si una máquina está rindiendo bien en tu local.

Qué determina la recaudación de una máquina recreativa

No existe una cifra mágica que aplique a todos los bares por igual. La recaudación de una máquina recreativa depende de varios factores que varían de un local a otro:

Tipo de máquina No recauda lo mismo un futbolín que una máquina de tipo B. Cada máquina tiene un perfil de uso distinto, un precio por partida diferente y una frecuencia de uso que varía según el público. El tipo de máquina es el primer filtro para estimar la recaudación esperada.

Tráfico del local El número de clientes que pasan por el bar cada día es el principal determinante de la recaudación. Un bar de carretera con alta afluencia puede multiplicar por tres la recaudación de un bar de barrio con clientela fija pero reducida. No hay máquina que compense un local vacío, y cualquier máquina rinde bien en un local con movimiento.

Tipo de clientela y horario Un bar frecuentado por grupos jóvenes entre semana y fines de semana tiene un perfil de recaudación muy distinto al de una cafetería de barrio con clientela mayor. Los grupos juegan más, compiten entre sí y alargan la estancia. La franja horaria también importa: un local con picos de tarde-noche tiene más recaudación en máquinas de juego activo que uno que hace la mayoría del negocio a primera hora de la mañana.

Ubicación de la máquina dentro del local Las máquinas bien ubicadas, en zonas de paso o visibles desde la barra, recaudan significativamente más que las que están arrinconadas en una esquina mal iluminada. La ubicación puede doblar o reducir a la mitad la recaudación de una misma máquina. Es probablemente el factor más infrautilizado por los hosteleros, y el más fácil de corregir sin coste.

Temporada La recaudación no es constante todo el año. Los meses de otoño e invierno suelen ser más fuertes para los bares de interior, mientras que en verano los locales con terraza pueden ver caída en el uso de máquinas recreativas de interior. Los bares de zonas turísticas siguen el patrón inverso: más recaudación en los meses de alta temporada turística.

Cuánto recauda cada tipo de máquina: cifras orientativas

Las siguientes cifras son orientativas y reflejan rangos habituales del sector en España. Tu local puede estar por encima o por debajo dependiendo de los factores mencionados.

MáquinaRecaudación mensual bruta orientativa
Futbolín80 – 250 €
Billar (mesa pequeña)150 – 400 €
Dardos profesional60 – 180 €
Arcade / recreativa100 – 300 €
Máquina tipo B300 – 1.500 € o más

La recaudación bruta se reparte entre el local y el operador. En Recreativo aplicamos un reparto al 50 %, por lo que tu ingreso neto mensual sería la mitad de estas cifras. Eso significa que, incluso con la máquina de recaudación más modesta (los dardos en un bar de bajo tráfico), el local percibe un ingreso positivo sin haber invertido absolutamente nada.

El futbolín: recaudación modesta pero constante

El futbolín es la máquina con la recaudación individual más baja, pero tiene una ventaja que pocas otras tienen: funciona en casi cualquier tipo de bar. Su recaudación es estable y predecible, especialmente en bares con clientela habitual.

Un futbolín bien situado en un bar de barrio con entre 50 y 100 clientes diarios puede generar entre 80 y 150 € brutos al mes. En un local con más tráfico o con grupos jóvenes frecuentes, puede superar los 200 €.

A eso hay que sumar el efecto indirecto: los grupos que se quedan jugando consumen más. Ese consumo adicional no aparece en la recaudación de la máquina, pero sí en tu caja. Es habitual que el consumo inducido por el futbolín — las rondas que se piden entre partida y partida — supere en valor al ingreso directo de la recaudación.

El billar: fidelización y recaudación media-alta

Una mesa de billar tiene un coste por partida más alto (generalmente entre 0,50 € y 1 € por partida, según configuración) y unas partidas más largas. Eso reduce el número de partidas diarias respecto al futbolín, pero aumenta el ticket por sesión.

En un bar con espacio suficiente y clientela aficionada al billar, una mesa puede generar entre 200 y 400 € brutos mensuales. En pubs y locales nocturnos con alta afluencia los fines de semana, esa cifra puede superarse con facilidad.

El billar además tiene un efecto de imán: hay clientes que entran a un bar específicamente porque tiene billar y se quedan durante horas. Ese efecto de fidelización tiene un valor que va mucho más allá de la recaudación directa de la máquina. Un grupo que juega al billar dos horas en tu bar un viernes por la noche pide entre tres y cinco consumiciones más de lo que hubiera pedido en cualquier otro bar.

Los dardos: comunidad fiel y recaudación recurrente

Una máquina de dardos profesional genera una recaudación individual más modesta, pero crea algo que pocas máquinas consiguen: una comunidad de jugadores habituales. Grupos que quedan una o dos veces por semana para jugar partidas crean un flujo de clientes recurrente y predecible.

La recaudación mensual de una máquina de dardos en un local con jugadores habituales puede oscilar entre 80 y 180 €. En bares que organizan ligas de dardos, la afluencia los días de competición puede disparar estas cifras muy por encima del rango habitual.

Lo que hace especialmente interesante a los dardos no es la recaudación directa — que es modesta — sino el patrón de uso. Los jugadores de dardos quedan en días concretos, traen a amigos y generan un consumo muy por encima de la media. Son, en muchos sentidos, el perfil de cliente más rentable para un bar.

Las máquinas tipo B: el mayor potencial de recaudación

Las máquinas de tipo B son, con diferencia, las que mayor recaudación generan por unidad. Son máquinas de azar con premio en metálico, reguladas por cada comunidad autónoma y gestionadas exclusivamente por operadores autorizados.

En locales de alto tráfico, una sola máquina de tipo B puede generar varios cientos de euros al mes. En locales muy frecuentados, las cifras pueden ser considerablemente más altas. Las condiciones exactas dependen de la comunidad autónoma, el tipo de local y el perfil de clientela, por lo que la propuesta siempre es personalizada.

Lo importante es que, al igual que con las máquinas de tipo A, el local no asume ningún coste ni inversión: la máquina, la homologación, el mantenimiento y la gestión administrativa corren a cargo del operador.

Combinar varias máquinas: la estrategia más rentable

Muchos bares no se limitan a una sola máquina. Combinar un futbolín con una máquina de tipo B, por ejemplo, permite cubrir dos perfiles de cliente distintos y multiplicar la recaudación total del local sin necesitar mucho espacio adicional.

Un bar con aforo medio que combine correctamente dos o tres máquinas puede generar entre 300 y 800 € brutos mensuales en total, lo que supone entre 150 y 400 € de ingreso neto mensual para el local a través del reparto al 50 %, sin ningún coste adicional.

La clave para elegir bien qué combinar es conocer el perfil de clientela del local. Un bar de barrio con clientela mixta se beneficia más de la combinación futbolín + máquina tipo B. Un pub con clientela joven y grupos de amigos rinde mejor con billar + dardos. Si tienes dudas, lo analizamos contigo.

Cómo se liquida la recaudación: el proceso paso a paso

Entender cómo se realiza el cobro es importante para que no haya sorpresas. El proceso habitual es el siguiente:

Apertura de la máquina: el operador o un técnico designado acude al local periódicamente — generalmente cada dos o cuatro semanas — para vaciar el monedero de la máquina. Esa apertura se realiza siempre en presencia del encargado del local o con un sistema de registro auditado.

Recuento y registro: se contabiliza el importe total recaudado desde la última apertura. Ese importe queda registrado y se entrega copia al local.

Liquidación: el 50 % de la recaudación bruta se entrega al local en el mismo momento de la apertura o se transfiere en los días siguientes, según lo acordado. No hay deducciones de gastos de mantenimiento, transporte ni ningún otro concepto.

La transparencia en este proceso es fundamental. Un operador serio no solo respeta el reparto acordado, sino que facilita que el local pueda verificar la recaudación de forma independiente si lo desea.

Cómo verificar que la recaudación es correcta

Algunos hosteleros se preguntan si existe alguna forma de contrastar que la recaudación que les presenta el operador es la real. Hay varios mecanismos:

  • Presencia en la apertura: el método más directo. Si siempre hay alguien del local cuando se abre la máquina, no hay posibilidad de discrepancias.
  • Contadores internos: las máquinas modernas tienen contadores electrónicos que registran el número de partidas y el importe acumulado. Estos datos son accesibles para el operador y, a petición, para el local.
  • Comparación con histórico: si llevas varios meses con la máquina, puedes detectar variaciones inusuales comparando la recaudación mensual. Una caída significativa sin causa aparente (temporada, cambio de afluencia) es un indicador que vale la pena investigar.

Un buen operador no tiene ningún problema con que el local quiera verificar. La transparencia es uno de los criterios más importantes para elegir con quién trabajar.

Impacto fiscal para el hostelero

La parte de la recaudación que percibes como hostelero tiene implicaciones fiscales. En términos generales, los ingresos derivados del reparto de recaudación de máquinas recreativas se consideran ingresos de la actividad y deben declararse como tal.

Si tributas en estimación objetiva (módulos), consulta con tu asesor cómo afecta este ingreso a tu liquidación. Si tributas en estimación directa, los ingresos se suman al resultado de tu actividad de forma ordinaria.

En cualquier caso, el operador debería entregarte documentación de cada liquidación que sirva de justificante contable. Si no lo hace de forma habitual, pídesela.

Cómo evaluar si una máquina está rindiendo bien

No hay una cifra universal que defina si una máquina está rindiendo bien o mal. La evaluación correcta depende del contexto de cada local. Dicho esto, hay algunas señales claras:

La máquina está infrautilizada si:

  • Lleva semanas sin que nadie la use durante franjas de buena afluencia.
  • La recaudación mensual no supera los 40-50 € brutos de forma consistente.
  • Los clientes no la ven o tienen dificultad para acceder a ella.

La máquina está rindiendo bien si:

  • Hay uso regular durante las franjas de mayor afluencia.
  • La recaudación es estable mes a mes y crece ligeramente con el tiempo.
  • Los clientes la usan sin que nadie se lo proponga, de forma espontánea.

Si una máquina lleva más de tres meses con recaudación muy baja, la causa casi siempre es la ubicación. El primer paso es recolocarla. Si eso no mejora los resultados, puede que la máquina no sea la más adecuada para el perfil del local, y lo mejor es valorar un cambio de modelo.

Preguntas frecuentes sobre recaudación

¿Cuándo empiezo a cobrar después de instalar la máquina? La liquidación se realiza periódicamente, según las condiciones acordadas con el operador. Normalmente el ciclo es mensual o quincenal. En Recreativo realizamos la primera liquidación en cuanto se completa el primer ciclo acordado.

¿Cómo sé que la recaudación es correcta? El operador realiza la apertura de la máquina en presencia del encargado del local o con un sistema de registro auditado. Las condiciones de transparencia deben estar reflejadas en el contrato. Si algo no cuadra, tienes derecho a pedir el historial de aperturas.

¿Puedo cambiar de máquina si no recauda lo esperado? Sí. Un buen operador evalúa contigo los resultados y, si una máquina no está rindiendo, valora opciones: reubicación, cambio de modelo o sustitución por otro tipo de máquina. No tiene sentido para nadie mantener una máquina que no rinde.

¿La recaudación tributa? La parte de la recaudación que percibes como hostelero tiene implicaciones fiscales. Consulta con tu asesor cómo declararlo en función de tu régimen. El operador te facilita los documentos de liquidación que necesitas para tu contabilidad.

¿Hay un mínimo garantizado de recaudación? No. El modelo de explotación compartida implica que si la máquina no recauda, tú no cobras — pero tampoco pierdes nada, porque no has invertido nada. La contrapartida es que el operador tiene todo el incentivo para que la instalación funcione bien, porque su parte también depende de ello.

¿Quieres saber cuánto puedes ganar en tu bar concreto?

Las cifras orientativas son útiles, pero la única forma de tener una estimación fiable para tu local es analizar sus características: aforo, tipo de clientela, horario, espacio disponible y ubicación.

En Recreativo hacemos ese análisis contigo antes de cualquier instalación. Te presentamos una propuesta personalizada con estimaciones realistas, sin compromisos y sin coste.

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